Concepto de alhaja

El origen etimológico de la palabra alhaja es árabe. Proviene de “al-hagah” y su significado es “objeto valioso”. Primero se aplicó a cualquier mueble ricamente adornado, para luego reservarse en general a las joyas, o sea, objetos suntuarios realizados con metales preciosos y piedras, oro, plata, platino, diamantes, rubíes, esmeraldas, etcétera. Entre las alhajas más conocidas, podemos mencionar: brazaletes, collares, anillos, coronas, pendientes y pulseras. Aunque son las mujeres las que más usan alhajas, los hombres también suelen ostentar con ellas.

Concepto de alhaja

Las alhajas como adornos personales, han sido usadas a lo largo de la historia como símbolo de estatus social, belleza, en forma simbólica (crucifijos, estrella de David) o como amuletos. Al estar realizadas con materiales nobles, resisten la acción del agua y el paso del tiempo, pudiendo transmitirse generacionalmente, por eso es costumbre regalar alhajas en acontecimientos importantes de la vida, para que perduren en el tiempo, como recuerdo. Muchos pueblos antiguos enterraban a sus muertos con sus alhajas. El lugar que se utiliza para guardar las alhajas se denomina alhajero, aunque las muy costosas suelen ponerse a resguardo en cajas de seguridad.

En sentido amplio se aplica a todo lo que nos resulta de mucho valor, a lo que consideramos único e inigualable, por ejemplo “este automóvil es una alhaja, es único en su diseño” o “esta joven es una alhaja, simpática, estudiosa, trabajadora y atractiva”.

En ocasiones se utiliza en sentido irónico, para mencionar a alguien cuyas características son negativas. Ejemplo: “qué alhaja tu primo, ni trabaja ni estudia, vive de lo que gana su esposa, y para colmo la trata mal”.