Concepto de Apocalipsis

Apocalipsis es un vocablo de origen griego. Procede de “αποκαλυψις” que puede leerse como apokaluphis, término integrado por “apo” que indica separación, el verbo “kalyptein” que puede traducirse como esconder, cubrir u ocultar, más el sufijo “sis” que hace referencia a una acción. Llegó al español a través del latín “apocalypsis”. Es por ello que en un sentido literal Apocalipsis es la acción de revelar o descubrir.

El Apocalipsis es un libro bíblico y profético que se atribuye a San Juan (aunque el autor solo se identifica como Juan) que revela o descubre lo que ocurrirá en el final de los tiempos o fin del mundo. Es el último libro del Nuevo Testamento y el más cargado de simbología (especialmente expresada en colores y números) y sujeto a interpretaciones dispares, tanto que logró dividir a los padres de la iglesia con respecto a si debía o no ser incorporado entre los libros canónicos, hasta fines del siglo II en Oriente y hasta el siglo IV en Occidente cuando se le reconoció autenticidad.

Concepto de Apocalipsis

Fue escrito en la época de las rudas y primeras persecuciones de Roma contra los cristianos, a fines del siglo I, las que continuarían hasta el siglo IV, cuando el Imperio Romano se convirtió a la nueva fe. El emperador en la época de la que data este libro era Domiciano (que gobernó entre el 81 y el 96) el último de la dinastía de los Flavios, de carácter muy cruel y despiadado.

El libro trata de las persecuciones de este emperador y acompaña consejos para que los cristianos mantengan su fe.

Se compone de cuatro partes:

La primera parte es introductoria y contiene mensajes a las iglesias. La segunda está cargada de contenido simbólico: “El Cordero, los Siete Sellos y Trompetas”. Se posiciona contra el judaísmo exponiendo la liturgia cristiana. La tercera “El Dragón y el Combate” que según la interpretación de Prévost haría referencia a las luchas y persecuciones de los romanos a los cristianos. El último es La Nueva Jerusalén, donde se llega a una conclusión esperanzada sobre la vuelta de Jesús, que derrotaría finalmente a las fuerzas malignas.

En sentido amplio y cotidiano, se aplica el término Apocalípsis a los presagios fantasiosos y fatalistas y a los pensamientos funestos: “Tu visión apocalíptica del mundo me espanta” o “Tuve un sueño apocalíptico donde la Tierra desaparecía y todos nosotros con ella”.

En el Arte, “Apocalipsis” designa en la obra del pintor alemán Alberto Durero a una serie de grabados que datan de 1498 sobre el citado libro bíblico.