Concepto de arte bizantino

Arte bizantino es el que se desarrolló en la ciudad de Bizancio, desde el siglo IV, extendiéndose a partir del siglo VI por el Imperio Romano oriental, con enorme influencia religiosa. Cuando el imperio cae, junto a la toma de Constantinopla (antigua Bizancio) el arte bizantino, especialmente sus mosaicos, quedó en el arte del sur de Italia, Sicilia, Servia, y en los iconos y en la arquitectura de Rusia y los Balcanes, de tipo religiosa. Entre sus primeras expresiones encontramos en Constantinopla los mosaicos de la iglesia de Santa Sofía, ordenados por Justiniano I; y durante el reinado de Teodorico el Grande, el que se encuentra en San Vital de Rabean, “El baptiserio de los arrianos”.

Es un arte estático, que tiene a Cristo como tema central. Al comienzo tomó influencia del Bajo Imperio romano con el añadido de la ornamentación de sus frescos, de raíz helenística. En Arquitectura se destacaron las basílicas con cúpulas, o las iglesias con forma de cruz griega, siendo una característica predominante el uso de arcos y capiteles decorados. En el exterior continuaron usando el ladrillo y la piedra. La influencia persa fue notable en época del emperador Justiniano.

Durante los siglos VII a IX este arte decreció su expresión por influencia del islamismo, ya que los árabes sitiaron Constantinopla en el año 674, durante el reinado de Justiniano II; y de quienes consideraban a esas imágenes religiosas o íconos, como blasfemos (iconoclastas). Repuesto el poder de los reyes primero macedónicos, con la toma del poder por Basilio I, y luego con el reinado de los Comnenos, desde Alejo I; o sea, a partir del año 867, resurgió el arte bizantino con gran refinamiento, tornándose los íconos más espiritualistas y simbólicos.