Concepto de cadencia

La palabra cadencia, nos remonta en su origen etimológico al latín vulgar “cadentia” que puede traducirse como “aquello que cae”. Pasó al italiano como “cadenza” y luego, de allí a nuestro idioma.

La cadencia es aquello que caracteriza a ciertos ritmos, que son regulares, pudiéndose aplicarse al modo de hablar, a la manera de escribir, a la danza, a la música, a los deportes, etcétera. En todos los casos, existe una regularidad, ya sea en la entonación, en las palabras o en los ritmos, que hacen que lo escuchado, leído o visto resulte agradable y armonioso.

Concepto de cadencia

Hablar con cadencia es colocar las pausas justas entre las palabras y frases, no hablar demasiado rápido ni muy lento, con las entonaciones adecuadas, lo que si bien hace agradable cualquier conversación es particularmente importante para aquellos que manejan la oratoria como un recurso de sus profesiones, como los locutores, los políticos o los docentes.

En la Literatura, la cadencia de versos y prosas está dada por la armónica distribución y combinación de los acentos, para que los versos o las oraciones no resulten duros ni defectuosos. En los versos, la cadencia se refiere a su ritmo, mientras que la cantidad de palabras es su medida.

La danza tiene cadencia cuando los movimientos se adaptan a la música, y ésta la tiene cuando las frases terminan con alargamiento, dando la sensación de un reposo. Ejemplos: “La cadencia de sus movimientos al son de la música la hacían ver como un ángel”.

En una carrera, es la medida apropiada de pasos por minuto que se dan al correr, recomendándose un mínimo de 180 pasos por minuto. En el ciclismo, la mayoría sostiene que el pedaleo con cadencia es el 90 por minuto.

En un arma de tiro, la cadencia hace alusión al número de proyectiles que pueden dispararse durante un minuto. El arma tendrá más cadencia de tiro cuántos más proyectiles logre disparar en el lapso de un minuto.