Concepto de cena

Si rastreamos la raíz etimológica de la palabra cena, la hallamos en el antiguo latín como “cesna” que designaba la porción de alimento que se consumía en cualquier parte de la jornada. En el latín clásico se usó la palabra cena para nombrar a la comida más importante, la más sustanciosa que se ingería a lo largo del día. Esa era la que se servía luego de la jornada laboral, cuando la familia se reunía en pleno en la “hora nona”, que variaba según la época del año, y además con la condición social de los comensales.

Concepto de cena

Actualmente es también cena, la última comida diaria, pero a diferencia de los romanos, se recomienda que sea liviana, para lograr un buen descanso, ya que durante la noche, para dormir, no consumiremos mucha energía. Por el contrario, lo que debe ser abundante es la primera comida, que nos dará las fuerzas y vitalidad suficiente para encarar la jornada con eficacia. Sin embargo, a pesar de ser esto por todos conocido, es frecuente que las múltiples actividades y compromisos familiares hagan que recién en la noche la gente disponga del tiempo suficiente para sentarse a la mesa y compartir los platos con familiares o amigos, por lo cual suele ser abundante, y no escasa de alimentos grasos, lo cual no es bueno para la salud.

Se conoce como la última cena, la comida que compartió con motivo de la pascua judía, Jesús con sus discípulos, y donde anticipó la traición de uno de ellos, lo que finalmente aconteció y llevó a su muerte y posterior resurrección. Este dramático hecho fue plasmado por el genial artista renacentista Leonardo Da Vinci en una pintura mural hecha sobre una pared del convento Santa Maria delle Grazie, ubicado en Milán (Italia) que data del año 1497, que es conocido con el nombre de “La última cena”, donde aparecen los doce apóstoles agrupados y sentados de a tres, con Cristo en posición central. Las ventanas bañan la escena de luz y puede verse a través de ellas un bosque paradisíaco.