Concepto de collar

Del latín “collare” procede el sustantivo collar, que a su vez se derivó del adjetivo “collaris” que califica a todo aquello que era relativo al cuello (del latín “collum”) especialmente a los adornos que lo rodeaban, a modo de gargantillas o colgando sobre el pecho.

Los collares se usaron desde antaño en casi todas las culturas, siendo un adorno con diversos significados que los seres humanos usaron desde el período paleolítico, empleando en su confección huesos, piedras o dientes. A medida que fue avanzando la civilización y con el descubrimiento de los metales, los collares los incorporaron a su fabricación.

Concepto de collar

En las mujeres ha sido y es un complemento del atuendo que lo realza estéticamente, lo distingue, siendo actualmente un símbolo de buen gusto cuando está realizado con materiales costosos y con sutileza, y es empleado en las ocasiones socialmente consideradas oportunas, por ejemplo: “La dama lucía un bonito collar de perlas legítimas el día del casamiento de su hijo”, “El collar de Marta es tan grande y ordinario que en lugar de engalanarla, transforma su atuendo en un disfraz” o “Ese collar es muy lindo, pero no para usarlo durante el día”.

Entre los aborígenes americanos, egipcios, griegos y romanos, también los collares fueron usados por los hombres. Los collares egipcios, conocidos como “moniles” muchas veces se hacían con plumas o bayas. Los etruscos eran más suntuosos, pues los hacían con piedras preciosas. Entre los romanos, los hombres usaban collares que les eran entregados como emblema por su valentía. Eran de plata o de oro y los militares premiados eran los “milites torquati”.

En muchos casos eran elementos sagrados, como entre los nativos de América del Norte, que los hacían con piezas cerámicas pintadas.

Sin embargo también los collares se emplearon como castigo, para retener a los esclavos o a los delincuentes y evitar su fuga.

Actualmente se usan los collares como medio de control, en el caso de los perros, que también sirve para identificarlos y recuperarlos, si se acompaña con una medalla donde se inscribe un teléfono o dirección de contacto. En otros casos se colocan con fines terapéuticos como los collares antipulgas.

Algunos animales, presentan una coloración de pelaje diferente alrededor del cuello a modo de collar.