Concepto de concierto

La palabra concierto se remonta en su etimología al latín “concertare”, formada por “con” en el sentido de unión y por “certare” que significa competir. Concertar es acordar o convenir, de allí que concierto es el resultado de llegar a un acuerdo, pudiendo ser usado el término en concertaciones o acuerdos sociales, políticos o económicos; y también designa a las cosas dispuestas en forma ordenada.

En sentido musical, la palabra concierto, pasa a tener una significación luego del Renacimiento, a mediados del siglo XVII, basándose en el vocablo italiano “concerto”, refiriéndose a la interpretación ante el público de una o más composiciones musicales, los conciertos se escriben con destino a uno o dos instrumentos solistas y para la orquesta. En este tiempo hablamos de concierto barroco, y desde el siglo XVIII se comienza a usar el concierto clásico, para hacer referencia a la sinfonía sin minueto, en tres movimientos, donde un solista se opone a la orquesta y ejecuta una sola cadencia (lo hace solo sin acompañamiento orquestal) improvisada teóricamente, previo a los finales del primer y tercer movimiento, alegro y minueto, respectivamente. Ejemplo de estos conciertos son los escritos por Vivaldi.

Los concierto con mayor libertad en sus formas, donde el solista tiene mucha expresividad y la orquesta solo lo acompaña, se denomina concierto virtuoso o romántico.

Recibe el nombre de “concerto grosso” cuando se reemplaza por un grupo de instrumentos, el instrumento solista. Es una forma barroca y fueron los primitivos conciertos donde se establecía una “disputa” entre los instrumentos.

Actualmente designamos como concierto a cualquier interpretación instrumental en vivo, cualquiera sea el género musical al que se refiera.