Concepto de estatua

La palabra estatua proviene del latín “statŭa”, y se usa para designar a las esculturas de gran tamaño, a veces iguales o superiores al de la imagen real que imitan, y son creaciones artísticas destinadas a inmortalizar personajes o hechos trascendentes, plasmando figuras de dioses, seres mitológicos, personas o animales.

Cuando se representa a una persona a caballo (por ejemplo es usual verlas en las que recuerdan al libertador San Martín) se llaman estatuas ecuestres. Cuando solo se tallan el rostro y parte del cuerpo (la superior) reciben la denominación de bustos. Aunque aún se utilicen, especialmente fueron usados en los pueblos de la antigüedad: egipcios, griegos y romanos.

Concepto de estatua

Algunas estatuas representan valores o ideales supremos, como ocurre con la Estatua de la Libertad, ubicada en la Isla de la Libertad en la ciudad de Nueva York, que evova los cien años de la independencia estadounidense, siendo un obsequio del Estado francés, en 1886.

Las estatuas pequeñas se denominan estatuillas. Pueden ser realizadas en diversos materiales, aunque los más usados son la arcilla, la piedra, el mármol, el granito y el bronce.

Suelen observarse y disfrutarse de las estatuas, en museos y sitios públicos, como plazas o parques.

La estatua hecha de sal, corresponde a un pasaje bíblico y fue el castigo divino que recibió Edith, la mujer de Lot, al darse vuelta en la huida de Sodoma antes de su destrucción, lo que le estaba prohibido.

Por extensión, y a modo comparativo se aplica, la calificación de “estatuas” a las personas o animales que expresan muy poco sus sentimientos o permanecen muy quietas. Ejemplo: “El niño estaba frío y paralizado del terror, como si fuera una estatua, ante la presencia de la bestia” o “la madre abrazaba a su hijo emocionada luego de tanto tiempo sin verlo, y él permanecía mudo y tieso como una estatua”.