Concepto de matiz

Haciendo un juego de palabras podemos decir que el concepto de matiz tiene muchos matices. Y es que es un término que es utilizado en diversos campos de un mismo ámbito: el arte.

En el mundo de la música es frecuente el uso de esta palabra y, en concreto, se hace para nombrar a cada uno de los ritmos o niveles de intensidad que poseen piezas o pasajes de una obra musical. Asimismo, en este sentido, hay que subrayar que existen dos tipos de matices: los dinámicos y los de tempo.

Pero, como decíamos anteriormente, este concepto se hace presente en diversos campos artísticos y entre ellos en aquellos en los que los colores son pieza básica. La pintura puede ser un ejemplo de ello.

En esos casos hablar de matiz es hacer referencia a las diferentes gradaciones que puede poseer un color sin abandonar su esencia. Son los que llamamos matices, como el azul celeste, el azul francia, o el azul oscuro. No obstante, en otros casos el término que nos ocupa lo que hace es definir, según expone el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, a la síntesis y combinación proporcionada de distintos colores.

Fuera del lenguaje artístico también recurrimos al concepto de matiz. Dicha palabra la usamos como sinónimo de apreciación. Así, por ejemplo, es frecuente que alguien ante una exposición manifieste: “estoy de acuerdo con lo que se ha comentado, lo apoyo pero con un pequeño matiz”.
Es decir, añadimos una nota que no altera la esencia de lo expuesto pero que creemos importante.