Concepto de orquesta

Derivada del vocablo griego “orkhestra”, orquesta es una palabra íntimamente vinculada con la actividad teatral, pues hace referencia al lugar donde en la Antigua Grecia se danzaba y cantaba, dentro del teatro griego, que era al aire libre, en su parte baja, con un altar de Dionisio en el centro. Estos recintos fueron construidos en la época clásica.

De allí pasó a denominar la parte de la sala de teatro, ubicada entre el escenario y las butacas destinadas al público, y más comúnmente, a los músicos que en conjunto tocan diferentes instrumentos (de cuerda, viento y percusión) en teatros o conciertos, de número variable.

En el siglo XVIII ante el teclado de un instrumento, los compositores escribían sus piezas musicales; y era el primer violinista el encargado de instrumentarla, naciendo así el llamado en Estados Unidos y Alemania, rector del concierto, y en Inglaterra el director de orquesta.

Las grandes orquestas son las sinfónicas, que cuentas generalmente con treinta violines, que a su vez se dividen en diez violas, diez violoncelos, dos arpas y entre cuatro y ocho contrabajos.

Comúnmente se disponen de a pares los instrumentos de viento: dos clarinetes, dos flautas y dos fagotes.

Cuentan también con instrumentos de viento: entre dos a cuatro trompas, dos trompetas, una tuba y tres trombones. Si la música lo requiere, se incorporan también instrumentos de percusión. En caso de haber coro, se sitúa detrás de la orquesta.

Las orquestas de cámara son más pequeñas, definiéndose como aquellas orquestas “que pueden caber en un salón” haciendo alusión a que las primeras orquestas de cámara tocaban en los salones palaciegos del siglo XVII.