Concepto de Romanticismo

Las revoluciones industrial y francesa acontecidas en el sigo XVIII modificaron de modo sustancial el estilo de vida del siglo siguiente dominado por la consolidación de la burguesía en el plano político y en el social.

El arte sintió este impacto, que recibió ayuda oficial y fueron las grandes ciudades europeas, sobre todo París, los centros receptores de artistas, pues también eran los burgueses que allí residían los principales compradores de obras. Allí se instalaron academias, salones oficiales y se otorgaron premiaciones. Atado a estas reglas nació un estilo artístico racional y sereno que fue el Neoclasicismo.

Como postura contraria y reaccionaria frente al Neoclasicismo, el Romanticismo, que se originó en el Reino Unido y Alemania, en las postrimerías del siglo XVIII, se consolidó hasta mediados del siglo XIX como un arte espiritual y pasional, más que racional, sin reglas, buscando las identidades nacionales, que ya no imitaba a los clásicos. Se expandió a Francia, España, Italia, Argentina y México, entre otros países.

En el Romanticismo pueden distinguirse dos corrientes: el Idealismo y el Romanticismo Histórico, que en materia arquitectónica dio nacimiento al Neogótico adaptando las formas medievales a las modernas construcciones. El Parlamento de Londres es un ejemplo de Neogótico.

Un pintor muy destacado del Romanticismo fue Eugène Delacroix (1780-1867) con temas donde predominan la Historia y la Literatura, con obras como “La muerte de Sardanápalo” o “La matanza de Quíos”.

En Música, Ludwig van Beethoven (1770-1827) fue el exponente del compositor romántico, quitando a la Música su carácter abstracto y aristocrático.