Concepto de sinfonía

La palabra sinfonía proviene del griego, συμφωνία, integrada por el prefijo “syn” con el significado de “con”, “phone”, que puede traducirse como “sonido” y el sufijo “ia” que denota acción. Del griego pasó al latín como “symphonĭa” y llegó a nuestro idioma, para designar al conjunto de instrumentos y/o voces que en una composición musical suenan al unísono, sin existir un instrumento solista, aunque predominan los instrumentos de cuerda.

Las sinfonías son ejecutadas por las orquestas, llamadas por ello orquestas sinfónicas. Nacieron primero como sonatas para orquestas pero luego cobraron autonomía, siendo obras a gran escala. Las secciones en que se divide, en general cuatro, se llaman movimientos, el primero es rápido y en general determina el tema, el segundo se torna lento para recobrar energía y rapidez progresiva en los dos restantes.

Concepto de sinfonía

Heinrich Schütz (1585-1672) fue un compositor alemán que designó con el nombre de sinfonía a ciertas obras para conjunto instrumental, con tres movimientos: vivo, lento y vivo. Tomaso Albinoni y Giovanni Battista Sammartini agregaron el minueto con trío entre los movimientos segundo y tercero. Los cuatro movimientos fueron adoptados a fines del siglo XVII. El músico italiano Domenico Scarlatti (1685-1757) y los músicos alemanes Johann Stamitz (1717-1757) y Karl Bach (1714-1788) consolidaron la sinfonía. Entre 1755 y 1795, Franz Joseph Haydn compuso 104 sinfonías; Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), escribió cuarenta y una sinfonías, y llegan a su esplendor con el pianista alemán Ludwig van Beethoven (1770 – 1827) que es compositor de nueve sinfonías entre la que destacan la Quinta, la Novena y la Heroica, Franz Schubert también compuso nueve sinfonías. Posteriormente surgieron otros compositores como Schubert, Bruckner, Brahms, Tchaikovski, Mahler y Shostakovich.