Concepto de surrealismo

El surrealismo surgió en Francia, como evolución del dadaísmo, hacia una construcción de la realidad, desde los sueños, con influencia del psicoanálisis freudiano, siendo llamado este movimiento, surrealismo, con el significado de colocarse más allá de lo real, en la asociación inconciente de la realidad; por el poeta francés y dadaísta, Guillaume Apollinaire en el año 1917, cuando estrenó su obra teatral a la que él mismo calificó como un drama surrealista: “Las tetas de Tiresias”.

El poeta André Breton (1896-1966) es considerado el padre de este movimiento, autor del “Manifiesto surrealista” en 1924, preconizando un pensamiento libre, sin las ataduras del raciocinio, de lo moral o de lo estético, regidos por el automatismo, como si se tratara de representar los sueños.

El surrealismo nació en la poesía y luego se extendió a la pintura y a la escultura, como una consecuencia de aquella, extendiéndose a lo político a partir de 1925, identificándose con la ideología comunista. Nacido en París, logró formar grupos en Bélgica, Suiza, Inglaterra y Checoslovaquia.

Francis Picabia (1879-1953) luego de incursionar en el postimpresionismo, en el fauvismo, en el cubismo y descollar en el dadaísmo, se unió al surrealismo. Sin embargo, Breton en su “Segundo Manifiesto Surrealista” de 1929, lo condenó por no pertenecer a la ideología comunista.

En pintura se destacó Max Ernst (1891-1976) donde la fantasía es representada de modo tan convincente que aparece como real.

El español Joan Miró (1893-1983) pintó en símbolos y garabatos, un universo personal, producto de su fecunda imaginación. Obras: “El carnaval del arlequín” (1925) e “Interior holandés” (1928) entre otras.

El más popular fue Salvador Dalí (1904-1989) con imágenes oníricas de significados variados: “La persistencia de la memoria” de 1931, también conocido como “Los relojes blandos” por la incorporación de relojes deformados al paisaje de un atardecer en la playa, dan la impresión de la subjetividad del tiempo y del espacio.