Concepto de suspenso

La palabra suspenso nos remite etimológicamente al latín “suspensus” y significa estar pendiente de una resolución que nos crea tensión y expectativa, por ejemplo: “Estoy en suspenso sobre la decisión de mi jefe sobre si me confirmará en el empleo o quedaré cesante tras el período de prueba”, “La maestra me dejó la calificación en suspenso hasta que rinda nuevamente el examen que desaprobé” o “María empezó a contarme la interesante historia de su primo Juan, pero la llamaron de repente y tuvo que irse de prisa, dejándome en suspenso sobre cómo resolvió su problema vital”.

Concepto de suspenso

El suspenso crea una atmósfera de falta de certeza, de curiosidad e intriga ya que los sucesos que sobrevienen no están claros y existen grandes posibilidades de que sean trascendentes o dramáticos pues está en riesgo el amor, la fortuna o la salud de alguien o de todo un grupo. Si bien en muchos casos quien es afectado por el suspenso siente miedo, por ejemplo si está en duda si aparecerá o no el asesino en la escena; en otros, simplemente el suspenso le despierta curiosidad como ocurre en la lectura de la obra filosófica “El mundo de Sofía” que escribió el noruego Jostein Gaarder en 1991, donde existen dos niñas que se entremezclan en historias paralelas y no se sabe cuál es la relación entre ellas, lo que se descubre recién en el final.

En la literatura, la televisión, el cine y los video juegos, el suspenso es un recurso muy usado para captar la atención del lector, espectador o jugador, que está impaciente por llegar al desenlace y que se descubra el misterio y la intriga, ya que hay varios finales posibles, como cuando ha sucedido un crimen, y hay varios sospechosos, cada uno con un móvil aparente.

Una famosa autora de obras literarias policiales de suspenso fue la británica Agatha Christie (1890-1976). Su primer libro lo publicó en 1920 y lo tituló “El misterioso caso de Styles” donde comienza su actuación el detective Hércules Poirot, que luego será el personaje de otros de sus libros.