Concepto de acto jurídico

Puede definirse el acto jurídico como todo hecho realizado por personas físicas, que cuente con capacidad de obrar, o por personas jurídicas, versando sobre un objeto lícito (aceptado por la ley) con el fin inmediato de crear (por ejemplo, convertir a una persona en heredero a través de un testamento) transferir (entregar la propiedad de una cosa a través de un contrato de compra venta) modificar (ampliatoria de una declaratoria de herederos) conservar (cuando se pacta no modificar una situación) o extinguir algún derecho (cuando se entrega a otro la propiedad de una cosa, dejando de ser propietario, por ejemplo, a través de una donación). Si tomamos el último ejemplo, podemos observar que un mismo acto jurídico, la donación en este caso, extingue el derecho de propiedad del donante, pero hace nacer el derecho de propiedad del donatario.

Pueden consistir en hechos positivos (por ejemplo redactar un testamento) o negativos (no molestar el propietario a su inquilino).

Se necesita para que exista un acto jurídico válido, que las partes en los negocios jurídicos bilaterales (contratos) o una sola de ellas en los unilaterales (por ejemplo un testamento) manifieste su voluntad, y que ésta no esté viciada por error, dolo o violencia, pues en este caso el acto jurídico podría ser declarado nulo en sede judicial. Debe versar sobre un objeto que esté en el comercio, y que sea lícito (no podría valer como acto jurídico y ser exigible judicialmente en caso de incumplimiento, un contrato donde se convenga, por ejemplo, robar un Banco). La causa es otro elemento esencial. Algunos actos jurídicos requieren la existencia de formalidades para ser válidos: por ejemplo, la escritura pública en la compra-venta de los inmuebles.

Pueden ser inter vivos, que son los que se realizan entre personas que están vivas, o mortis causa, si el deceso de una (el causante) es necesario para que nazca el derecho de la otra, como ocurre en un testamento.