Concepto de acusación

La palabra acusación, proviene en su etimología del latín “accusation”, que hace referencia tanto a la acción como al efecto de acusar, de “accusare”, integrada por “ad” = hacia y “causa” = motivo o razón.

La acusación consiste en señalar (de allí que se hable del "dedo acusador") a alguien como quien cometió una falta, un pecado o un delito. Algunas acusaciones son menores, como aquel alumno que acusa a su compañero de haberse copiado en un examen o la acusación a un niño de ser mentiroso, o a una vecina de ser entrometida, acusaciones que se realizan en ámbitos privados y con intrascendente difusión pública.

Concepto de acusación

Otras acusaciones pueden ser de la comisión de contravenciones o faltas de diferente envergadura: tirar basura a la vía pública o cruzar un semáforo en rojo, que pueden ser castigadas con multas. Otras acusaciones son mucho más graves, constitutivas de delitos penales, como la acusación de maltrato, de robo, de lesiones, de homicidio. Estas acusaciones deben hacerse para dar lugar a un proceso ante la autoridad competente. La acusación en materia penal es competencia del Ministerio Publico Fiscal, ante denuncias privadas (delitos dependientes de instancia privada) o en ciertos casos puede actuar el juez de oficio (delitos públicos). La acusación o sea la imputación a alguien de haber cometido un delito debe ser probada.

El acusado no es un condenado, es un imputado sujeto a un proceso que pretende llegar a la verdad. Si la sentencia comprueba la certeza de la acusación se procederá a la condena.

Una persona puede auto acusarse a través de una confesión, aunque nadie está obligado a hacer declaraciones que lo perjudiquen.

Las falsas acusaciones cuando dañan la dignidad personal del acusado, y son falsas, dan lugar a acciones por injurias y calumnias, contra quien hizo la falsa acusación.