Concepto de alegato

La palabra alegato deriva en su etimología del vocablo latino “Allegātus” y su significado es el de un discurso o exposición donde se esgrimen argumentos para favorecer o perjudicar a ciertas personas o grupos de ellas, en cuanto a su calidad humana o a sus acciones, por ejemplo: “Los alumnos presentaron un alegato contra su profesor, porque no explica en sus clases y se viste en forma indecorosa”, “el régimen nazi presentó alegatos difamatorios sobre los judíos”. Pueden por lo tanto, ser positivos y en defensa de valores, o ser aprovechados para prédicas mentirosas y repudiables.

También puede usarse para defender u oponerse a cosas o ideas, como por ejemplo realizar un alegato en defensa del medio ambiente, o en defensa de la educación pública o contra la contaminación ambiental o a favor o en contra del aborto.

Se recomienda que sean claros, precisos, fundados y no demasiado extensos, para que no se pierda su finalidad, centrándose en el tema en cuestión.

Los alegatos son un medio empleado en la práctica jurídica procesal para que las partes, basándose en las pruebas aportadas, traten de que el Juez haga lugar a sus reclamos (en el caso de la parte actora) o los desestime (en caso del demandado). Se usaron los alegatos ya desde el antiguo derecho romano, y continúan manteniéndose en la actualidad para permitir que las partes sean escuchadas.

Luego de los alegatos el Juez ya estaría en condiciones de dictar Sentencia, salvo que correspondan otros pasos anteriores como la vista a los representantes del Ministerio Público, en su caso. Se usan en todo tipo de juicios, y su fin es persuasivo. De la sentencia de primera instancia también podrá presentarse alegatos en la instancia de apelación.