Concepto de alevosía

Es discutida la etimología de la palabra alevosía. Podría tener un origen árabe ( de la palabra “al’áyb”) con el significado de algo contaminado por el vicio, o para otros, en el vocablo germano “lewjam”con el significado de traición.

Ya en el poema “Los dos hermanos” de Gonzalo de Berceo que vivió en el siglo XIII aparece la frase “por sus peccados asmó alevosía”, utilizando la palabra en el sentido actual. Don Pedro calderón de la Barca (1600-1681) usa la palabra en muchas de sus obras de comedia: “un pecho alevoso”, “alevoso ultraje”, etcétera. El poeta español, Fray Diego Tadeo González (1733-1794) escribió “El murciélago alevoso”, donde el pobre animalito que irrumpe en la ventana de una joven que intenta escribir una canción y frustra el cometido, es maldecido por ella.

Se la emplea especialmente el ámbito penal para lograr agravar una figura delictiva, pues el delito que se comete contra otras personas, es tomado como alevoso, si se realiza tratando el actor de no fallar en el hecho ilícito, sintiéndose seguro ante su actitud criminal, por el estado de indefesión en que es colocada a víctima.

La subjetividad del delincuente debe ser particularmente valorada y los medios empleados. Por lo tanto debe existir dolo en el agente, lo que excluye la alevosía en los delitos culposos o por omisión.

Es necesario para que exista alevosía que el autor del hecho punible conozca o provoque el estado de indefesión, para aprovecharse de esa circunstancia (conducta dolosa).

Un caso sería por ejemplo que el delincuente administrara a su víctima una sustancia para adormecerla, y luego perpetrar sin riesgos el hecho en cuestión, otra situación seria aprovecharse de la confianza depositada por parte del sujeto pasivo, basada por ejemplo en haber generado un lazo de amistad.