Concepto de asilo

La palabra asilo proviene del vocablo griego “ásylon”, con el significado de recinto inviolable, ya que el lugar donde se hacía la protección, eran los templos y otros lugares destinados al culto de los dioses donde los griegos albergaban y protegían a quienes estaban expuestos a peligro, o a quienes habían cometido delitos o no pudieron cancelar sus deudas, ya que en esos sitios solo imperaba la justicia divina y no la de los hombres. Sin embargo tenían que ser oriundos de esa ciudad-estado, ya que cada Dios protegía a quienes estaban bajo su influencia. El primer rey de la Antigua Roma, Rómulo que la fundó en el año 753 antes de Cristo, creó la institución del “asylum” término latino, para que pudieran refugiarse en Roma quienes quisieran hacerlo, sin correr riesgos, y poder así poblar el naciente Estado.

Concepto de asilo

Esta institución de origen pagano, el asilo, siguió siendo reconocida durante el medioevo cristiano, albergándose a los asilados en las iglesias.

En la actualidad se denomina asilo político a la institución que protege a quienes sufren persecución por motivos políticos, y esto los lleva a una situación de peligro para su vida, su integridad física o su libertad. Puede obtenerse cuando se ingresa al territorio de un Estado y se obtiene por petición, el asilo territorial. También puede lograrse el asilo dentro de la embajada del país a quien se pide el asilo, ubicada en un país extranjero. En Argentina compete al Poder Ejecutivo la concesión del asilo político. Cuando se debe a otras causas la persecución, como ocurre por motivos de raza, nacionalidad o religión, la institución se llama refugio, y quienes lo obtienen, refugiados.

Es también el lugar donde encuentran resguardo los indigentes, huérfanos o ancianos. Ejemplos: “El asilo de ancianos me da mucha tristeza” o “Los niños sin hogar, no pueden hallar el amor de una familia en un asilo”.