Concepto de coacción

La palabra coacción proviene etimológicamente del latín “coactĭonis” y puede definirse como toda acción que se hace contra alguien para obligarlo a hacer o decir algo que no hubiera hecho o dicho voluntariamente. Los medios de coacción pueden ser materiales en el caso de la violencia física, o inmateriales en la violencia moral o psicológica. La coacción es un modo de lograr que el otro obre de acuerdo a lo que quiere un individuo o un grupo social, y puede existir o no justificación para ello. La socialización impone al individuo ciertas coacciones, en general psicológicas para que se acepten las reglas sociales, con la presión de que si no lo hace quedará marginado, pero puede llegarse hasta la coacción física si el bien que se pretende proteger es estimado como importante para el bien común, la persuasión no funciona, y el Derecho establece una pena ante su violación. Por ejemplo, quien atente contra la propiedad ajena sufrirá la pena de prisión.

Concepto de coacción

En las sociedades democráticas actuales el único que puede ejercer coacción de modo legal es el Estado a través de sus funcionarios y agentes del orden, con el fin de logar el bienestar y la paz general, obligando al cumplimiento de las leyes aún usando la fuerza pública. Sin embargo también la coacción que ejerce el Estado no debe usarse en forma indiscriminada sino ajustándose a la ley.

En el ámbito jurídico, la coacción empleada entre particulares en el ámbito del Derecho Civil, produce la nulidad de los contratos y otros actos jurídicos, por ejemplo, un testamento, pues quien expresa una voluntad por haber sido coaccionado, no puede considerarse para dar validez al negocio pues está viciado su consentimiento.

En Derecho Penal la coacción que se hace en contra de las leyes para hacer que alguien ejecute un hecho al que no está obligado legalmente, o que no lo haga estando permitido hacerlo, comete un delito de coacción, que el Código Penal español castiga entre los delitos contra la libertad en su artículo 172.