Concepto de contumacia

La contumacia es un modo de ser que le corresponde al contumaz, vocablo que procede del latín “contumax”, integrado por el prefijo de globalidad “con” y por el verbo “tunere” que designa a aquello que es propenso a crecer o hincharse.

La contumacia es propia de aquel que se muestra reticente, rebelde y porfiado. Es el que persiste obstinadamente en el error a pesar de que sea evidente y le hayan demostrado su equivocación. La contumacia puede ser sobre cualquier materia, pero es especialmente frecuente en materia ideológica, y son no pocos los que han ofrendado su vida por aquellos pensamientos que consideraron correctos a pesar de ser amenazados o condenados por ello, y muchas veces, luego les fue reconocida su razón, pasando a convertirse en mártires.

Concepto de contumacia

En el ámbito que esta palabra cobra mayor fuerza es en el jurídico, ya que en el terreno procesal es contumaz el demandado que se rehúsa a colaborar con la justicia, no concurriendo a ponerse a derecho, en los plazos establecidos legalmente, y con ello demuestra su mala fe, ya que comparecer cuando se es citado es una carga procesal. También se lo conoce como rebeldía.

En el proceso civil, la declaración de rebeldía o contumacia por parte del juez o tribunal no impide que el proceso judicial siga su curso si la otra parte lo activa. La rebeldía se le notifica al demandado en su domicilio, o si no se lo conoce, a través de edictos. El resto de las notificaciones se tendrán por recibidas en los estrados del juzgado, salvo cuando el proceso termine, donde deberá serle notificada efectivamente la sentencia. Puede presentarse posteriormente, en cualquier etapa procesal, y dejar de ser contumaz, pero el proceso continúa adelante sin retrotraerse ya que eso vulneraría el principio de economía procesal.

En el proceso penal, la rebeldía del acusado no impida que se instruya el sumario, pero la elevación a la etapa del plenario se paraliza, pues no puede hacerse con el demandado ausente, para resguardar sus derechos de defensa frente a un bien tan preciado puesto en juego como es el de su libertad. Recién continuará cuando deje de ser contumaz voluntariamente o sea aprehendido por las autoridades policiales, y obligado a comparecer, ya que también es sumamente importante decidir si el imputado es culpable o inocente del delito que se le atribuye, a fin de que se haga efectivo el valor justicia.