Concepto de desalojo

La palabra desalojo alude a la acción y también al efecto de desalojar, palabra integrada por el prefijo privativo “des” y por alojar, del latín medieval “laubia” en el sentido de albergue o cobijo.

Los desalojos implican en general abandonar un lugar, por ejemplo: “Se ha desalojado la vía pública ante la amenaza de un derrumbe”, “La policía desalojó el área para poder perseguir a los delincuentes” o “La escuela fue desalojada por una amenaza de bomba”

El desalojo implica jurídicamente, privar a alguien de la morada, quitándole la tenencia o posesión del inmueble que habitaba. Se necesita para ello una orden judicial que lo autorice, habiéndose comprobado la falta de derecho para residir en el lugar. Puede tratarse de un inquilino que ha incumplido su obligación de pagar la renta, que tenga su contrato vencido, o que lo haya destinado a fines prohibidos en el contrato o a actividades ilícitas o inmorales. Puede darse también el desalojo de quienes hayan usurpado terrenos o viviendas ajenas sin ningún tipo de derecho u ocupado espacios públicos sin autorización.

Concepto de desalojo

Otro caso es cuando se ordena la expropiación por causa de utilidad pública, que aunque debe ser indemnizada, el desalojo no puede eludirse. Ejemplos: “Le inicié a mi inquilino un juicio de desalojo ya que no me paga el alquiler desde hace seis meses”, “Se ordenó el desalojo de quienes habían construido sin permiso sobre terrenos fiscales”, “Desalojaron a todos los propietarios de la zona donde se construirá la autopista” o “La justicia ordenó, el 28 de enero de 2016, que sea desalojada la Plaza de Mayo, ocupada por quienes acampaban allí manifestándose para que sea liberada la dirigente social jujeña, Milagro Sala”.

En España, tradicionalmente lo realiza una comisión judicial, en general acompañada por la fuerza pública, por orden del Juez, labrándose un acta denominada Diligencia de Lanzamiento.

Con respecto a las cosas, también podemos hablar de desalojo, cuando un cuerpo sólido desplaza el líquido en el cual cae, en forma proporcional a su volumen, tal como lo expresa el principio de Arquímides.