Concepto de estafa

La palabra estafa tiene su origen etimológico, en el vocablo italiano “staffa” cuyo significado es estribo, ya que se usaba para designar a aquel que había sido burlado en su patrimonio quedando sin “estribo” o apoyo financiero. La estafa presupone el engaño para adquirir un bien, logrando un enriquecimiento por motivos dolosos a costo del detrimento en la propiedad del víctima o estafado. Si bien el objeto de la estafa debe poseer contenido económico, también se utiliza la palabra estafa para designar los engaños morales, por ejemplo: “mi novio me estafó, yo aposté a la relación y él me engañó con otra”.

Jurídicamente el bien tutelado es el patrimonio de la víctima siendo el sujeto activo del delito aquel que defraudare a otra persona. El Código Penal argentino en su artículo 172 da los siguientes ejemplos, entre otros: dar un nombre o actividad falsos, mostrar títulos apócrifos, simular una calidad que no se tiene, etcétera. Por ejemplo: alguien le hace creer a otro que es abogado y le brinda asesoramiento profesional, y le cobra honorarios, cuando en realidad es un lego; o una persona le vende a otro un terreno que simula que es propio, cuando en realidad no le pertenece; o el caso de quien le entrega a alguien un recibo falso o un cheque sin fondos; o una persona compra un auto usado creyendo que está en buenas condiciones, y en realidad es solo una apariencia.

El artículo 173 del C.P. argentino enumera ciertos casos especiales de estafa: hacer que alguien suscriba un documento mediando engaño, se abusare de algún escrito firmado en blanco, el que otorgue recibos falsos, etcétera.

En la actualidad son frecuentes las estafas en las compras vía Internet, aprovechando la virtualidad de la relación entre comprador y vendedor.