Concepto de fungible

Originada en el latín como “fungibilis” que a su vez proviene del verbo “fungi” con el significado de “terminar”, la palabra fungible, en principio se identifica con las cosas consumibles, como pueden ser los alimentos, que “terminan” con su primer uso; pero también, jurídicamente, se alude con “fungible” a aquellos bienes muebles que no tienen una particularidad especial que los diferencia del resto, por lo cual puede cumplirse con la obligación de entrega, dando otros de la misma especie, siempre que coincidan en cantidad y calidad.

Concepto de fungible

La cosa fungible más común es el dinero, ya que si tengo que pagar con un billete de 100 puedo hacerlo con cualquiera que indique ese valor o con dos de 50, o con diez de 10 siempre que sea de la misma moneda (dólares, pesos, reales, etcétera) ya que no sería fungible un billete de cien reales y uno de cien dólares porque representan distintos valores de cambio. Los contratos de mutuo tienen por objeto bienes fungibles, los de comodato, bienes no fungibles.

Otras cosas fungibles son las fabricadas en serie que no tengan ningún sello distintivo. Por ejemplo si alguien me presta un libro y lo pierdo puedo ir a la librería y comprar otro para reponerlo, salvo por ejemplo que esté autografiado por el autor, en cuyo caso debería conseguir de nuevo la firma ya que eso lo convertiría en un objeto no fungible.

Comercialmente son bienes fungibles los que se producen y venden en forma masiva, como la leche, el pan o la harina.