Concepto de hurto

El hurto es un delito, que se derivó de uno de los delitos privados romanos, el “furtum” (los otros, eran la rapiña, antecedente de nuestro robo, la injuria y el daño injustamente causado). Sin embargo el “furtum” romano comprendía no solo nuestro actual hurto, como apoderamiento de una cosa ajena, mueble, sin violencia y sin causa legal; sino otros muchos casos que hoy son delitos independientes como por ejemplo, el encubrimiento. Además se diferenciaba con penas más graves el “furtum” nocturno y el manifiesto, y como caso bastante particular era también furtum el uso indebido de una cosa que se tenía en su poder de modo legítimo (por ejemplo si el acreedor prendario o el depositante usaban la cosa que tenían en garantía o para su custodia) lo que originaba el “furtum usus”. Otro caso curioso era el “furtum possessionem” que cometía el dueño que despojara o molestara a quien él le hubiera otorgado la tenencia o posesión del objeto. Este caso es considerado también por el artículo 236 del Código Penal español actual, y se castiga con pena de multa.

Concepto de hurto

El hurto en nuestros días está contemplado en las leyes penales entre los delitos contra el derecho de propiedad. En el Código Penal argentino está tipificado en el artículo 162 castigando a quien se apodere de modo ilegítimo de una cosa mueble que sea ajena en forma total o parcial. La pena prevista es de un mes a dos años de prisión. En el artículo siguiente se contemplan casos de hurtos agravados, los que tienen una pena de prisión de entre uno y seis años; entre los casos agravados podemos citar que el hurto se cometa en ocasión de una inundación o un incendio o usando ganzúas o con escalamiento.

El artículo 234 del Código Penal español, tomando la tradición romana agrega el ánimo de lucro, y la no conformidad del dueño de la cosa con la sustracción, siendo la pena de entre seis meses y un año y medio de prisión, con un mínimo de 400 euros de valor. Son agravantes que sean cosas de primera necesidad, destinados a un servicio público, si pone a la víctima en riesgo económico, etcétera.