Concepto de impertinente

La palabra impertinente procede del latín tardío “impertĭnentis”, vocablo integrado por el prefijo negativo “im” y por “pertinentis” vocablo formado por el prefijo “per” que indica “por completo” o “en su totalidad”, el verbo “tenere” en el sentido de sujetar, y el sufijo “nt” que hace alusión al que efectúa la acción.

Algo impertinente es aquello que no tiene vinculación con el hecho, que no se corresponde con el caso, que es un agregado sin razón. Ejemplos: “Tu visita es impertinente ya que nadie te invitó”, “Resulta impertinente que hayas agregado temas en el examen que no fueron pedidos en las consignas” o “Es impertinente tu acotación, ya que ya había aclarado el tema en mi exposición”.

Concepto de impertinente

En Derecho es usual que se hable de reclamos impertinentes, si no se corresponden al planteo o de pruebas impertinentes si no conducen a probar el hecho en consideración, y por ese motivo son rechazadas por el órgano jurisdiccional por razones de economía procesal, tras ser evaluadas con sano criterio. No es lo mismo que prueba irrelevante, ya que en este caso, puede tener relación con los hechos, pero carece de importancia para resolver la cuestión planteada.

Se dice que alguien es impertinente cuando interrumpe conversaciones, falta el respeto, procede con descaro, o se muestra desagradable, no respondiendo a las prácticas sociales pertinentes. Ejemplos: “Su hijo fue muy impertinente al levantarle la voz al profesor” o “El impertinente joven tuvo la osadía de insultar a su jefe y fue despedido”.

Unos anteojos con mango que en general se usan en los teatros para observar desde los palcos con mayor nitidez el escenario, se denominan impertinentes.