Concepto de incapaz

El origen etimológico de incapaz lo hallamos en el latín “incapax”, compuesto por el prefijo privativo “in” más el verbo “capere” con el significado de tomar o agarrar. O sea que incapaz es todo aquel ser animado o inanimado que no tiene la aptitud para tomar algo o brindar algo de sí. Por ejemplo: “Este recipiente es incapaz de contener más de un litro de agua”, “Mi perro es incapaz de saltar esa cerca” o “Este libro es incapaz de atraer la atención del lector”.

Concepto de incapaz

Con respecto a las personas, suele usarse cotidianamente, en varios contextos, por ejemplo: “Mi hermanito es incapaz de hacer tantas tareas”, “Mi madre es incapaz de comprenderme”, "Soy incapaz de levantarme cuando suena el despertador" o “Mi hermana y yo somos incapaces de hacer las tareas domésticas”: y jurídicamente, la incapacidad puede ser de hecho o de derecho; en el primer caso, cuando su condición física o mental le impide desarrollar ciertas actividades, y por ello debe hacerlo por él otra persona; en el segundo, ocurre cuando la ley le priva a algunas personas el ejercicio de algunos derechos. En la actualidad no existen incapaces absolutos de derecho, como sí ocurrió en la antigüedad, siendo un claro ejemplo de ello, los esclavos. Hoy podemos hallar ciertas restricciones jurídicas a la capacidad, como puede suceder con el caso de los tutores que no pueden comprar bienes de sus pupilos.

En cuanto a la incapacidad de hecho, se han creado, para remediarla, las instituciones de la tutela y la curatela. Los menores son sometidos a tutela por no contar con sus representantes naturales que son los padres, que suplen su falta de madurez para realizar actos de la vida civil. En el caso de los curadores se los nombra para aquellos incapaces mayores, declarados por sentencia de insania o por inhabilitación judicial (varía según los ordenamientos jurídicos de los distintos países).