Concepto de infundado

La palabra infundado procede de dos vocablos latinos: el prefijo de negación “in” más el verbo “fundare” en el sentido de fundar, poner cimientos, causas o bases.

Cuando hablamos de que algo es infundado nos referimos a que no tiene sustento o que las razones que se han hallado para sostenerlas, son falsas. Por ejemplo: “Tus miedos son infundados, jamás tu padre te quitaría de la herencia, porque eres buen hijo y él te quiere”, “Es infundada la creencia de que los gatos negros traen mala suerte, es solo una superstición sin base científica” o “Le han rechazado su trabajo de tesis, pues muchas de las afirmaciones que pretendió probar, resultaron infundadas”.

Concepto de infundado

En Psicología, los miedos infundados, son el resultado de la ansiedad anticipatoria, donde las personas se preocupan, anticipando un resultado adverso, que aún no ocurrió y posiblemente nunca acontezca, por ejemplo: “Creí que mi esposo había sufrido un accidente porque no tuve noticias de él, desde que salió para el trabajo. Mi temor era infundado, ya que solamente había perdido su teléfono celular”.

En el ámbito jurídico, cuando las pretensiones del actor o las acusaciones hacia una persona resultan infundadas, el juez rechaza la demanda por ser infundada, declarándola improcedente, ya que siempre deben darse razones para que se ponga en funcionamiento el aparato judicial, que tengan algún viso de credibilidad, ya que de lo contrario, sería una pérdida innecesaria de tiempo y dinero.

Si la falta de fundamento no surgía de modo notorio, pero las pruebas demostraron que lo peticionado era infundado, en la sentencia el actor seguramente será condenado en costas, además de no hacerse lugar a lo requerido.