Concepto de oficio

La palabra oficio proviene etimológicamente del latín “opificium”, de “opus” (obra) + “facere” (hacer) y significa hacer o realizar una obra. “Opificis” era el artesano, que realizaba manualmente sus tareas, y en la Edad Media fueron agrupados en gremios por rama de actividad. Actualmente, en igual sentido, se aplica el término oficio a aquellas actividades prácticas y técnicas, que siguiendo una serie de pasos (mecánicamente) y sin demasiados conocimientos teóricos, llegan al resultado requerido, como el oficio de albañil, de mecánico, de panadero, de pizzero; constituyéndose en medios de vida para quien los desempeña. No requiere estudios superiores o universitarios, pues en estos casos se habla de profesiones.

Otra acepción de la palabra oficio alude a un documento formal que sirve para comunicar oficialmente algo (invitaciones, resoluciones, agradecimientos etcétera). En sede judicial el oficio es una comunicación donde un Juez o Tribunal realiza un pedido de informes sobre algún dato relevante para la causa. Por ejemplo puede solicitarse al Juez, por alguno de los litigantes, que libre un oficio a la empresa donde trabaja una persona para saber su salario en vistas a reclamarle alimentos.

Actuar de oficio significa que se lo hace sin requerimiento de parte interesada.

Papel tamaño oficio es el que tiene 21,6 centímetros de ancho y 33 centímetros de alto.

En religión, el oficio es el rezo que diariamente realizan los eclesiásticos y los que se hacen en ocasiones especiales como Semana Santa. Se llamó Santo Oficio al Tribunal de la Inquisición, nombre que le asignó en 1908 el papa Pío X.