Concepto de orden público

El conjunto de normas, reglas y principios que regulan el desenvolvimiento armónico de la sociedad se consideran por su fundamental importancia en la existencia digna de ella, como de orden público, ya que sin esos preceptos, la vida en común se convertiría en caótica, o al menos, muy desordenada.

Estos principios, normas o instituciones, pueden ser religiosos, morales y jurídicos, a veces confundiéndose entre sí. No robar es un precepto religioso de orden público, pero también lo es, moral y jurídico.

El orden público pone un freno a la libertad de las personas. Así el artículo 19 de la Constitución argentina dispone que las acciones privadas de los hombres no están sujetas a la autoridad de las magistrados, pero con la salvedad de que no afecten el orden y la moral públicas, ni afecten a otras personas. Aquí se ve bien la diferenciación entre no afectar el orden y la moral públicas, o sea de todos, y luego agrega, los derechos de terceros, que serían intereses privados.

Por ejemplo una persona tiene derecho a ir de paseo a la plaza, pero no puede, estando allí, rociar con veneno los espacios públicos, pues es riesgoso para la vida de todos (orden público) ni mostrarse en actitudes obscenas (moral pública), ni molestar, golpear o insultar a alguien que pase (interés privado del afectado).

El artículo 6 de la Constitución mexicana, al hablar de la libertad de expresión le impone límites, entre los cuales está el afectar el orden público.

El orden público en el ámbito del Derecho, se integra con las normas llamadas de Derecho Público, comprendidas en la Constitución, los códigos penales, las normas administrativas, el Derecho Tributario y el Derecho Internacional Público, pero también con otras del Derecho Privado que limitan la autonomía de los particulares, sobre todo en materia de Derecho de Familia y Laboral.

Hay instituciones de orden público como la familia, que son valoradas por todas las sociedades, pero otras como el matrimonio monogámico no es valorado en los países musulmanes. Así vemos que la noción de orden público al basarse en valores, depende mucho de lo que cada sociedad considerada como deseable para su existencia, bienestar y progreso.

Cuando el orden público se altera por la acción de una o más personas, intervienen las fuerzas de seguridad del Estado, para restablecerlo, a través del empleo de la fuerza legítima.