Concepto de poder

La palabra poder, como verbo, se emplea como posibilidad de que suceda algún evento: “Puede ser que hoy ocurra el arribo de la nave”, o también como capacidad para realizar alguna cosa: “Puedo aprobar un examen, si estudio”

El poder implica además, el dominio o posesión sobre una cosa o persona, con facultad de determinar su destino, o producir consecuencias sobre ella “Estás en mi poder” “Tengo poder de decisión”. Ese poder puede ser ejercido por fuerzas sobrenaturales, como cuando hablamos del infinito poder de Dios, de decidir sobre la vida y la muerte, o corresponder al poder de fuerzas naturales, como el poder destructivo de una inundación o de un rayo.

Cuando el poder es ejercido por personas, se configura una relación de mando- obediencia, como cuando hablamos del poder de los padres sobre los hijos, conferido por la patria potestad, o el poder de los patrones sobre sus empleados, o el del maestro sobre sus alumnos. Generalmente el poder humano actúa ofreciendo premios o castigos para lograr en quienes deben obedecer, determinadas conductas. Muchas veces se emplea también el miedo o la coacción. Es deseable que en todos los casos el poder se ejerza dentro de límites razonables y con un propósito valioso y justificable. Por ejemplo, el padre que ejerza su poder para obligar al niño a asistir al colegio. El poder necesita consenso y legitimación, por lo cual quienes obedecen deben reconocer la autoridad de quien manda como legítima.

El poder como concepto político, se da dentro de la relación de mando y obediencia en las esferas de gobierno. En las democracias actuales, el poder como capacidad de mando y decisión, lo tiene el pueblo, que decide por mayoría quien o quienes lo representarán. Una vez elegidos los gobernantes estos reciben el poder delegado del pueblo, limitado por los otros poderes, y por un período de tiempo determinado. Los poderes del estado son: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. Antes de la aparición de los gobiernos democráticos de la Edad Contemporánea, los reyes ejercían sobre sus súbditos un poder sin límites.