Concepto de potestad

La palabra potestad proviene en su etimología del latín “potestas”, con el significado de poder o facultad. Este poder, en la Antigua Roma, en lo privado, definía las facultades del “pater”, autoridad familiar detentada por el más anciano de cada familia por vía masculina. Tenía entre sus “potestas”, la “patria potestas”, sobre toda su descendencia (hijos, nietos, bisnietos) naturales o incorporados por adopción. Este es el antecedente de nuestra patria potestad, hoy ejercida en general, en forma conjunta por el padre y la madre. Tenía además, la “manus”, poder su esposa y sus nueras, casadas en un tipo de matrimonio llamado “cum manu”. El poder sobre los esclavos se denominaba “dominica potestas” y sobre las cosas, “dominium”. Sobre personas que ingresaban en la familia por circunstancias especiales, llamadas “causa mancipi”, por ejemplo por abandono noxal, que era el derecho y la obligación de un “pater” de entregar a su hijo a un pater por él ofendido, por ocasionarle un daño; ejercía el “mancipium”.

Concepto de potestad

La “potestas”, en el Derecho público, era atribuida a los magistrados, como representantes del Estado para ejercer el poder en general; pero en lo específico, para realizar una determinada función, lo llamaban “imperium”, como ocurría con el mando militar, la facultad de ejercer justicia, o la convocar y presidir los comicios o el senado.

Actualmente usamos el vocablo en un sentido parecido, refiriéndonos a poderes o facultades, públicas, sin distinguir entre potestas e imperium; y específicamente forma parte de la institución que conocemos en Derecho Privado, como patria potestad. Ejemplos: “tengo la potestad para decidir si apruebas o no el examen pues soy tu profesor” o “por la potestad que me otorgan las leyes los declaro unidos en matrimonio” o “tengo potestad sobre tí por ser tu padre”.

La potestad entraña en todos los casos una relación entre alguien que manda por poseer una autoridad y alguien que debe legalmente obedecerla.