Concepto de preámbulo

La palabra preámbulo tiene su origen en el latín “praeambulus” de “prae” delante, y “ambulare”, venir, significando por lo tanto lo que precede a algo o se coloca por delante.

Cuando se dice “trata directo el asunto, evitando los preámbulos” se hace referencia que no haga ninguna introducción dilatoria, y se dirija al asunto principal.

Se usa frecuentemente en las Ciencias Jurídicas para designar los considerandos o motivos que anteceden dando fundamento y explicación a un texto legal, en general una Constitución. Sin embargo, no es obligatorio que las Constituciones tengan Preámbulos. Las Constituciones de Austria y Holanda no poseen Preámbulo. Otras, siguiendo la tradición iniciada por Estados Unidos han incorporado en un texto breve los motivos y fines del dictado de la Ley Fundamental, el espíritu que precedió a su dictado. Así lo siguió haciendo Francia, y fue heredada por otros países latinoamericanos como Argentina, Ecuador, Cuba, Venezuela y Colombia. La Constitución china se caracteriza por contener un Preámbulo muy extenso.

Es discutible el valor jurídico del Preámbulo, ya que nadie puede en él fundar ningún derecho, pero vale para conocer el contexto histórico y las razones de sus disposiciones, sirviendo al intérprete para desentrañar el sentido de alguna disposición dudosa o impedir reformar ciertas partes que los constituyentes consideraron fundamentales de destacar en esa parte introductoria. De esta manera, la Constitución Argentina aparece abierta a la inmigración, y contrariaría su espíritu una reforma que limitara el ingreso de extranjeros. La Constitución de Cuba está precedida de un interesante relato (no titulado como Preámbulo) pero que cumple idéntica función, de donde se infiere la importancia de la lucha social, las ideas socialistas y el espíritu revolucionario, en la consolidación del estado cubano.