Concepto de precepto

El origen etimológico de la palabra precepto nos remite al latín “praeceptum” vocablo integrado por el precepto de antelación “prae” y por el verbo “capere” con el significado de “tomar” o “capturar”. Por ello un precepto es algo que se enuncia con antelación, anticipando que debe ser cumplido. Es por lo tanto una norma o regla de conducta, dictada por la propia conciencia (precepto moral) por las autoridades religiosas (precepto religioso) o por quienes tienen autoridad para dictar reglas o leyes dentro de la sociedad civil (los padres, las autoridades escolares, o los legisladores que sancionan preceptos jurídicos o leyes generales). Los preceptos morales solo tienen una sanción de no ser cumplidos si la conciencia de cada uno se lo reprocha. Esto se conoce como remordimiento. Las religiones amenazan con ir al infierno o despertar la furia de la divinidad si no se cumplen sus preceptos, mientras que no cumplir preceptos jurídicos implica una sanción efectiva, que puede ser de multa, inhabilitación o penas privativas de la libertad, o incluso la pena de muerte en aquellas legislaciones que la aceptan.

Concepto de precepto

Otros preceptos son reglas técnicas para realizar en forma correcta una actividad, como los preceptos ortográficos o los preceptos que debe seguir un jugador de ajedrez.

Como ejemplo de preceptos religiosos podemos mencionar, los Siete Mandamientos básicos que los hebreos recogen en el Talmud, el Decálogo o los Diez Mandamientos de la Biblia Antigua, que respetan judíos y cristianos, o el ayuno de Ramadán y la peregrinación a la Meca al menos una vez en el curso de la vida, como preceptos del Islam. En la iglesia católica hay cinco preceptos fundamentales: santificar los domingos y fiestas religiosas y asistir a misa en esos días; confesarse por lo menos una vez cada año; por lo menos en Pascua recibir la Eucaristía; realizar los ayunos religiosos (por ejemplo no comer carne roja el Viernes Santo, lo que puede ser sustituido por otro sacrificio) y contribuir a las necesidades económicas de la iglesia de acuerdo a lo que cada uno pueda.