Concepto de premeditación

La palabra premeditación reconoce su origen etimológico en el latín praemeditatĭonis”, vocablo integrado por el prefijo “pre” que denota antelación y por “meditari” = considerar, que a su vez se originó en “med”, raíz indoeuropea que significa “medir”.

La premeditación es el resultado y también la acción de premeditar o sea de pensar, valorar y considerar un hecho antes de realizarlo. Es aquello que no resulta de un impulso, de una reacción emocional repentina, sino que se elaboró un plan, eligiendo medios en vistas a un resultado. La premeditación no es siempre mala, sino al contrario, es bueno reflexionar sobre un asunto o tema antes de tomar una decisión, pero si es para cometer un hecho delictivo, la situación del autor resulta agravada por haberlo premeditado o planeado, pues aquí el dolo aparece manifiesto, y por ello la ley penal prevé para estos casos una pena mayor.

Concepto de premeditación

Con la premeditación el resultado resulta más previsible y seguro, y además el/los sujeto/s ejecutante/s tuvo/vieron tiempo de repensar lo que iba/n a hacer, cómo y para qué, sin dejar librado al azar la eficacia del hecho.

Si alguien se dirige a la casa de la víctima portando un arma, y la mata, el hecho de llevar consigo el medio que va a usar en el asesinato muestra que iba “preparado” para cometer el hecho, lo que no ocurre cuando dos personas discuten y una de ellas toma un jarrón que circunstancialmente estaba en el lugar y con él lo golpea violentamente. Otro caso puede ser cuando el cónyuge le va administrando pequeñas dosis de veneno en los alimentos a la víctima con el fin de ir matándolo de a poco, y que parezca que tuvo una enfermedad progresiva y mortal.