Concepto de primogénito

La palabra primogénito se originó en el latín “primogenĭtus”, vocablo compuesto, integrado por “primo” con el significado de “primero” y por “gignere” que puede traducirse como engendrar.

Un primogénito en una familia es el hijo que primero fue dado a luz, lo que en algunos regímenes jurídicos le confiere ciertos derechos de primogenitura especialmente en materia sucesoria.

Esta institución es antiquísima. Ya en el Génesis se cuenta que Jacob adquirió la primogenitura a cambio de un plato de lentejas, adquiriendo en la familia un rango de superioridad y el doble de los bienes hereditarios.

Concepto de primogénito

En la Antigua Roma muerto el “pater” no había privilegio entre los filius legítimos, sucediendo en los bienes todos por igual salvo las hijas casadas “cum manu” que heredaban en la familia de su esposo.

Sin embargo en la Europa medieval ser primogénito era importante ya que a la muerte del titular del dominio de las tierras le sucedía como dueño su hijo mayor. Se aplicó también para suceder al trono real, como por ejemplo en Francia con Hugo Capeto (940-996). La casa de los Capeto gobernó en Francia desde el año 987 hasta el año 1328 y estableció la costumbre de asociar a los primogénitos al trono para luego ocuparlo a la muerte de sus padres, para evitar luchas entre hermanos por el poder.

En España, en el Derecho castellano, y con las Leyes de Toro del año 1505 existió la institución del mayorazgo, donde el conjunto de bienes se heredaban por un solo heredero: generalmente el hijo mayor de sexo masculino.

En la actualidad el primogénito es igualado en derechos al resto de sus hermanos en casi todas las legislaciones del mundo. En Inglaterra, España, y Mónaco la Corona es heredada por el hijo primogénito varón. En Noruega, holanda y Bélgica, el sucesor es el primogénito varón o mujer.