Concepto de quiebra

Se denomina quiebra al estado de insolvencia en que se halla un deudor comerciante, persona física o jurídica, al no poder hacer frente a sus obligaciones, por no contar con activo suficiente. Se conoce también esta situación como bancarrota. En el antiguo Derecho Romano ya se utilizaba esta institución, para retirar al fallido de la administración de su patrimonio, con el fin de evitar el riesgo de que egresen fraudulentamente los bienes que aún le queden, y venderlos en pública subasta, llamándose al procedimiento, “bonorum venditio”.

El presupuesto de la declaración de quiebra, se diferencia de la suspensión de pagos en que en este caso la falta de liquidez es temporal, mientras que en la quiebra representa una cesación de pagos, donde ya no hay posibilidad de generar ingresos en el activo si no es vendiendo las fuentes productivas o las instalaciones.

El proceso al que se somete el empresario deudor, o fallido, también recibe el nombre de quiebra, y es un conjunto de pasos judiciales que tienden a revisar la real situación patrimonial, declarar la quiebra y distribuir los bienes entre los acreedores de la forma más justa posible, pudiendo llegarse a acuerdos o concordatos, en un proceso previo llamado concurso preventivo, que tiende a evitar la quiebra, para impedir la liquidación total del patrimonio, y poder seguir la actividad comercial con el propósito de pagar a los acreedores. Si el acuerdo se cumple, se da por terminado el proceso concursal; pero de lo contrario, se declara la situación de quiebra. Mientras dura el proceso y hasta la liquidación de los bienes, se nombra un síndico que se encarga de custodiarlos.