Concepto de ratificar

La palabra ratificar se formó de la unión de dos términos latinos: el adjetivo “ratus” con el significado de válido o certero, y el verbo “facere” que se traduce como “hacer”. Ratificar implica la acción de confirmar una expresión oral u escrita o un hecho. Requiere por lo tanto un primer acto, al que con la ratificación, se le da mayor credibilidad e incluso total certeza. Por ejemplo: “El testigo ratificó ante el juez haber visto al sospechoso en el lugar del crimen”, “El Presidente ratificó al ministro en su cargo”, “La víctima del robo fue llamado a ratificar su denuncia” o “Ratifico todo lo que dije sobre su persona ante los medios de comunicación. Si le resulta ofensivo inicie un juicio por injurias”. Lo contrario a ratificar es rectificar, donde en una nueva acción la persona se desdice o cambia la versión anterior”.

Concepto de ratificar

Ratificar a alguien en un trabajo o empleo, significa por parte de su jefe, brindarle un voto de confianza, creer en su gestión y respaldarlo, lo que a menudo sucede en ciertos empleos donde la persona se expone a críticas y peligra su continuidad en el cargo.

La ratificación también se aplica en el plano jurídico cuando alguien convalida la gestión que otro hizo, sin tener poder suficiente, para tomarla a su cargo o aceptar las consecuencias generadas: “Ratifico toda la gestión que hizo mi hijo durante mi ausencia del negocio, y asumo todas las consecuencias”.

La ratificación de firmas se hace ante un escribano público o notario u otro oficial público, donde los comparecientes, ante uno varios escritos donde consta su firma, afirman que les pertenece, labrándose acta de dicha ratificación, que confirma su autenticidad.

En Derecho Internacional, la ratificación de tratados se hace en sede nacional, luego de la firma del tratado a nivel internacional, con lo cual comienza a regir en el ámbito interno.