Concepto de renuncia

La palabra renuncia, del latín renuntiare” se compone de dos palabras; el prefijo “re” que indica reiteración y “nuntius” con el significado de mensaje o anuncio. La renuncia implica una acción, la de dejar unilateral y voluntariamente, haciéndolo público, algo que se tiene o se puede potencialmente obtener. Es además, renuncia, el medio que se emplea para efectivizar la decisión: “Mandé un telegrama de renuncia a mis patrones para avisar que me retiro de la empresa”. Este documento es exigido muchas veces cuando se debe probar tal circunstancia, pues no es lo mismo dejar un puesto de trabajo por renuncia (por voluntad personal) que por despido del empleador, que si no tiene causa justificada deberá compensarse con una indemnización.

Concepto de renuncia

Si bien dijimos que la renuncia es un derecho humano, no todas las cosas son susceptibles de ello, ya que no pueden renunciarse a los derechos humanos fundamentales, como el derecho a la vida, a la libertad, a casarse, a tener una nacionalidad, a tener hijos, a estudiar, a trabajar, etcétera. Tampoco puede renunciarse a las herencias futuras, aunque sí a la calidad de heredero cuando ya ha sido obtenida, por la muerte del causante. Puede renunciarse además de los empleos, a la condición de socio, a créditos contra terceros, a acciones judiciales, a funciones públicas, a afiliaciones sindicales y partidarias, a creencias religiosas, etcétera.

Algunas renuncias que hacemos a diario son menos trascendentes y no exigen ninguna formalidad, como el renunciar a dormir hasta tarde, a comer golosinas o a ir al cine.

Las renuncias tienen, como dijimos, la cualidad de ser voluntarias, aunque existen ciertas renuncias forzosas por ser incompatibles con otro derecho, cargo o función, por ejemplo, quien se casa renuncia a la soltería o quien decide ordenarse sacerdote debe renunciar a ejercer el comercio.