Concepto de represalia

Originada en el vocablo latino “repraesaliae”, palabra formada por el participio del verbo “reprendere”, integrado a su vez por el prefijo de intensidad “re” y “prendere” con el significado de “tomar”, se usó en el Derecho Romano a nivel interno y exterior, para designar el derecho de un damnificado por la violación de un derecho por parte de un tercero, a tomar como garantía de la indemnización, algo de éste. En el caso de declaraciones de guerra, los feciales invocaban a sus dioses y se lanzaban contra los enemigos como represalia por un ataque previo, considerando que se trataba de una guerra justa, respectivamente.

En sentido amplio, represalia, es la respuesta sancionatoria o medida que alguien da o toma, como consecuencia de sentirse agraviado, intentando satisfacerse del mal que le han provocado, haciendo algo negativo, proporcional o no, justo o injusto, contra el autor del daño. Ejemplos: “El ex marido golpeó a la esposa en represalia por haberlo insultado”, “En represalia por haber sido insultado, el jefe despidió al empleado” o “El estudiante tomó represalias contra su profesor, por haberlo reprobado, estropeando su automóvil”.

En el Derecho Internacional, actualmente, cuando un Estado recibe tratos que considera adversos, dañinos o vejatorios por parte de otro, puede tomar represalias, respondiendo legítimamente con sanciones económicas y/o políticas, que más precisamente se denominan contramedidas. Cuando parten de una organización internacional, esas respuestas son sanciones internacionales, donde pueden autorizarse actos negativos de un Estado contra otro, que le provocó un daño por la comisión de un acto ilícito en tiempos de paz. En las guerras, también son posibles y legales las contraofensivas, siempre y cuando sus objetivos sean militares y no civiles, y haya proporcionalidad entre la ofensa y el castigo.

En el proyecto de la comisión internacional de la ONU, se establece la juridicidad de la medida de un Estado contraria a sus obligaciones legales (pero acorde a las contramedidas permitidas por el Derecho Internacional) para con otro, si éste, a su vez ha cometido un hecho internacionalmente ilícito contra el primero.

Entre las represalias que pueden tomarse a nivel internacional, pueden citarse: la ruptura de relaciones diplomáticas, como la que efectuó Venezuela contra Panamá en marzo de 2014, cuando el presidente venezolano Nicolás Maduro tomó esta decisión, tras denuncias presentadas por Ricardo Martinelli, presidente Panameño por irregularidades cometidas por el mandatario venezolano.

Otra medida es el embargo de buques o bloqueo de su entrada a los puertos del Estado que se siente agraviado o el embargo comercial, como el que le impuso Estados Unidos a Cuba en 1960, en represalia a las expropiaciones de las propiedades de ciudadanos y empresarios estadounidenses por parte de las autoridades revolucionarias cubanas.