Concepto de retribución

La palabra retribución procede etimológicamente del latín “retributionis” que a su vez hace referencia a la acción y efecto de retribuir, del latín “retribuere”, palabra integrada por el prefijo de reiteración “re” más “tribuere” que puede traducirse como lo que se reparte o distribuye entre las tribus.

En la actualidad esa distribución o reparto se realiza en función de un servicio realizado y se realiza en dinero o en especie. En general se usa como sinónimo de salario o sueldo (aunque también comprende premios, aguinaldo, contribución a la obra social, seguros, etcétera) o sea lo percibido por el trabajador en relación de dependencia por parte de su empleador, que puede ser el Estado si se trata de un empleo público o de su patrón si es un trabajo privado; aunque podría referirse también a los honorarios de los trabajadores autónomos o a los dividendos obtenidos como ganancias por las acciones societarias. Para los empleadores supone un importante gasto, que se incluye como costo de producción.

Concepto de retribución

El trabajador rural percibe como retribución por su trabajo, lo que obtenga de su cosecha y de la cría de animales.

Ejemplos de uso: “Mi retribución es escasa, como tengo un empleo informal no me pagan el salario mínimo legal”, "Si estudias, obtendrás como retribución, una herramienta para un futuro mejor" o “La Constitución establece como un principio que quienes hacen la misma tarea deben gozar de idéntica retribución”.

Por extensión se aplica a cualquier pago o concepto recibido, incluyendo lo espiritual, por ejemplo: “Te he cuidado toda la vida y tu retribución ha sido el abandono y el desprecio” o “La retribución por haberlo ayudado en los momentos difíciles, es su amor incondicional”.