Concepto de secuestro

Es la aprehensión material de cosas o personas. En el caso de cosas, se procede a su secuestro cuando dan lugar al decomiso, por ejemplo, se incautan cosas de tenencia ilegal, como drogas o armas, o las que constituyen el cuerpo del delito (el medio probatorio de un ilícito) o mercaderías que se hallan a la venta y están en mal estado.

En el secuestro de personas se trata de la privación ilegítima de la libertad física de una persona, que es penada como delito por la mayoría de las legislaciones del mundo, como delito grave. La privación de la libertad debe ser ilegal. Si se trata de una detención por fuerzas policiales en cumplimiento de las normas establecidas, por ejemplo ante la comisión de un delito, se trata de un arresto legal y no de un secuestro. Para proteger a las personas de abusos en este derecho de arresto, y para que siempre exista orden de autoridad competente y motivos que justifiquen tan extrema medida, se otorga al detenido o a cualquiera que conozca sobre una detención arbitraria, la posibilidad de ejercer una garantía constitucional llamada Habeas Corpus, que se presenta ante un Juez para que averigüe los motivos de la detención, y para que disponga de inmediato la libertad del detenido si no hay razones que justifiquen la medida. Puede actuar el juez de oficio.

Las razones por las cuales una persona puede ser secuestrada son múltiples. Desde un padre o madre, que secuestra a su propio hijo, para alejarlo del otro progenitor, hasta quienes secuestran por motivos pasionales, políticos o perversos. Pero sin duda, la mayoría de los secuestros se realizan para pedir un rescate por la persona secuestrada.

El Cónsul romano julio César fue objeto de secuestro en poder de piratas en la República Romana, y por él se solicitó rescate, que el propio julio César pidió sea elevado en su monto, pues la exigua suma pretendida, humillaba su alta condición. Desde ese entonces, hasta nuestros días, solo las modalidades del secuestro han cambiado, apareciendo además del secuestro tradicional, donde la persona es recluida en su propio domicilio, o en otro lugar, pero sin posibilidades de desplazarse libremente, el secuestro express (de poca duración y realizado sin conocimiento previo ni estudio de la víctima) y el secuestro virtual, donde se hace aparecer a una persona como secuestrada cuando en realidad solo está ausente con respecto a la persona a la que se le solicita el rescate. Esta cree que su ser querido está en manos de delincuentes, y paga el rescate, cuando en verdad está en un cine, de visita o en cualquier parte, que los secuestradores virtuales conocen.

Muchas veces ha ocurrido que se hacen “ falsas encuestas” a la entrada del cine a personas solas, ofreciéndoles por ejemplo una promoción, y a cambio, se les preguntan datos personales, como donde vive, teléfono, quienes componen el grupo familiar, etcétera. Cuando la persona entra al cine, estos falsos promotores se encargan de llamar a la familia para pedirles por él un rescate, mientras el presunto secuestrado está cómodamente mirando una película.