Concepto de tesoro

Jurídicamente, ya desde el Derecho Romano se han dado varias definiciones de la palabra tesoro, todas con el mismo sentido.

Paulo, en el Digesto de Justiniano nos explica que tesoro es una antiguo o inmemorial depósito de pecunia (dinero) de cuyo dueño ya no se conserva memoria, y por lo tanto se considera que ya no lo tiene. Es una cosa de nadie que puede ser apropiada por quien la encuentre. Distingue este caso de aquellos bienes enterrados por su dueño, para lucrar con su espera, o por temor a que le sean hurtados o robados, o para protegerlos de cualquier modo. En este caso no se considera tesoro, y quien se lo apropie estará cometiendo hurto.

Era muy común en estas épocas antiguas esconder el dinero pues aún no había Bancos, para poner los bienes en resguardo. Mientras su dueño era conocido estos bienes le pertenecían, pero podía suceder que muriera, y sus herederos no tuvieran conocimiento del dinero enterrado, pasando muchos años hasta que alguien lo descubriese, y ya no se pudiera indagar a quien pertenecían.

El romanista italiano, Giuliano Bonfante (1904-2005) definió al tesoro como todo objeto mueble de valor, desde tiempo inmemorial escondido, de tal modo que carezca ya de dueño.

Legalmente entonces, para que se trate de un tesoro, deben ser bienes muebles valiosos, dinero, joyas, etcétera, escondidos o enterrados.

La propiedad del tesoro le corresponde al descubridor si lo encontró en su propio terreno, pero si lo hubiera hallado en tierras ajenas, le corresponde la mitad al dueño de la tierra y la mitad al descubridor. Esta solución romana es la misma que ha adoptado el artículo 2556 del Código Civil argentino.

El artículo 2551 del Código civil argentino define el tesoro como todo objeto sin dueño conocido, enterrado u oculto en un inmueble, de creación antigua o reciente, exceptuando los objetos que se hallen en los sepulcros, o en lugares públicos que tengan por finalidad la sepultura de los muertos.

Otra acepción del término tesoro alude al erario o tesoro público, como conjunto de los bienes del Estado, para satisfacer demandas de interés común.

Se dice también tesoro para hacer referencia a su valía, para calificar a determinadas personas, por ejemplo “Esa chica es un tesoro”.