Concepto de testimonio

La procedencia etimológica de la palabra testimonio la hallamos en el latín “testimonium”, vocablo integrado por el sustantivo “testis” que significa “testigo” y el sufijo “monio” que atribuye una calidad.

Un testimonio es la referencia, relato o evidencia, que algo o alguien da de un determinado hecho. Quien brinda testimonio puede ser una persona no involucrada en el suceso que lo ha visto o escuchado y por ello puede dar información al respecto y así poder reconstruirlo del modo más fehaciente posible. Ejemplo: “Juan brindó testimonio sobre el accidente automotor pues estaba justo en esa esquina cuando se produjo la colisión”, “En la televisión, el testimonio de los vecinos del barrio desenmascaró una red delictiva”. En juicio, los testimonios que brindan los testigos se emplean como prueba de acusación o de defensa. Se hacen bajo juramento de decir la verdad, ya que de lo contrario pueden ser imputados por el delito de falso testimonio.

Concepto de testimonio

En el ámbito notarial, un testimonio de escritura pública, es una copia de la escritura original que figura en el protocolo del escribano.

En la religión, los testimonios son las pruebas materiales de la existencia de Dios, por ejemplo los milagros. El testimonio básico del cristianismo es Cristo, que es el Supremo Testigo, y los fieles cristianos deben dar también testimonio de su fe, comunicando al mundo la palabra y la obra de Dios.

Existen ciertos objetos que son testimonios o comprobaciones de lo que ha acontecido, por ejemplo: “Hallar una pintura del famoso artista en una pared, es testimonio de su paso por allí”.

En la Literatura, el testimonio es un género narrativo, usado especialmente a modo de denuncia de masacres o graves atropellos a los derechos humanos. Por ejemplo el “Diario de Ana Frank” es un relato testimonial de los horrores del Holocausto, contado por una adolescente que vivió ese infierno y del que fue víctima.