Concepto de traición

La traición, cuya etimología remonta al latín “traditio”, es la acción contraria a la lealtad, que consiste en renegar de un vínculo de amor, amistad o respeto, hacia una persona o grupo de personas encarnadas en entidades o en el Estado mismo. Quien traiciona vulnera la confianza en él depositada, pues actúa contrariamente a lo que se esperaba de él, al existir una relación natural o voluntaria que lo unía a alguien o a un grupo de pertenencia.

Se habla de traición en el matrimonio, cuando alguno de los cónyuges engaña a l otro teniendo un amante, siendo el adulterio una causal de divorcio que puede originar una sentencia de divorcio con culpa hacia el cónyuge infiel. Se traiciona una amistad cuando se abandona a un amigo que necesita de ayuda. La traición a la patria configura un delito, que ocurre si alguien o un grupo de personas se arman en contra de la nación o de sus autoridades, o revela secretos de Estado a los enemigos del país al que se pertenece.

Puede calificarse de traidor a alguien que cambia su religión, o su nacionalidad, o sus ideas políticas, aunque en estos casos se trata de una apreciación subjetiva, pues son opciones que entran en el ámbito de la libertad de las personas.

Hay traiciones que son compensadas por la ley, como cuando algún delincuente recibe alguna atenuación en su condena si revela el nombre de sus cómplices, o algún detalle que permita clarificar el hecho.
Un célebre traidor fue Judas Iscariote, apóstol de Jesús, que fue, según las Sagradas Escrituras quien indicó a los guardias el lugar donde estaba su Maestro a quien identificó con un beso, permitiendo que se lo crucificara.