Concepto de tribunal

Del latín “tribunalis”, la palabra tribunal designa el lugar donde se sustancian los procesos judiciales (el edificio) y más específicamente los cuerpos colegiados formados por jueces que administran justicia, en muchos casos en segunda instancia o grado de apelación, que cuando es resuelta dan origen a la cosa juzgada, por la cual el asunto litigioso ya no puede volver a plantearse (non bis in idem). Hay también tribunales de instancia única que resuelven colectivamente las cuestiones, sin apelación.

Según la materia hay tribunales civiles, laborales, penales, comerciales, contencioso-administrativos, etcétera.

Cuando la decisión de la instancia está a cargo de un Juez unipersonal se los llama juzgados, siendo propiamente tribunales cuando están conformados por dos o más jueces (tribunales colegiados). El más alto tribunal que decide las cuestiones en última instancia se denomina Tribunal Supremo. En la Argentina es la Corte Suprema de la Nación. En algunos países, como Perú, existen tribunales constitucionales para tratar asuntos vinculados a la violación de las normas supremas.

En la Antigua Grecia, el Areópago, que funcionó entre los años 480 antes de la era cristiana y el 425 de nuestra era, era el superior tribunal ateniense.

En la Antigua Roma, había dos tribunales permanentes: el de los decenviros integrado por diez miembros que intervenían en causas sobre libertad y ciudadanía y el de los centunviros, integrado por tres miembros de cada una de las treinta y cinco tribus, que se ocupaba de temas sucesorios, sobre asuntos de propiedad y sobre el estado de las personas.

Se llama tribunal de cuentas a la oficina central que posee un Estado para resolver temas contables.