Concepto de tributo

En el ámbito del Derecho Público, el tributo, ateniéndonos a la etimología del vocablo, que significa contribución; derivado del latín “tributum” fue exigido por las antiguas civilizaciones a los pueblos vencidos, sobre todo por los grandes imperios con el romano o el de los incas; pero también a los propios habitantes del Estado; y en la Edad Media debieron entregarlos los vasallos a sus señores, en general en especie, justamente, como contribución o ayuda, a cambio del permiso de trabajar las tierras y la seguridad brindada por el Señor.

Actualmente los tributos se imponen en dinero por parte de las autoridades estatales, a los contribuyentes, con base legal, y posibilidad de cobro coactivo. Si bien se ha identificado el tributo con el impuesto, este último es una especie del género, donde el que los abona recibe como contraprestación servicios públicos generales para el bien común, y no solo para el aportante. Pero también las tasas y las contribuciones integran el rubro de los tributos, y en éstas, quien abona los tributos obtiene una determinada contraprestación, por ejemplo, la tasa por alumbrado barrido y limpieza de las calles; o una contribución especial por mejoras, como podría ser el asfalto de la calle.

El artículo 16 de la Constitución de la Nación Argentina establece que la igualdad es la base por la que se determinarán los impuestos y cargas públicas, que según el artículo 4, integrarán el Tesoro Nacional.

También se llama tributo al homenaje que se rinde a un ser admirado o querido. Los cantantes aficionados a veces imitan a uno popular, y llaman a su espectáculo “tributo a ...”.

Antiguas civilizaciones les rendían tributo a sus dioses, ofreciéndoles cosas y hasta sacrificios humanos o de animales.

En la foto se muestra el Tributo de las Tres Vacas ceremonia donde los habitantes de un pueblo francés entregan tres vacas a los habitantes de un pueblo español como cumplimiento de un tratado.