Concepto de uso

La palabra uso deriva del latín “usus” que alude al resultado del acto de usar, que es servirse y disfrutar de alguna cosa o practicar algo de modo habitual, que cuando es generalizado se convierte en moda. Ejemplos: “está de moda que las damas vistan pantalones, todas los usan”, “está de moda practicar yoga, su uso se ha generalizado especialmente en la población adulta” o “el lenguaje vulgar es usado con frecuencia, se ha impuesto como moda entre los jóvenes”.

Entre las normas que reglan la conducta humana, las de uso, son aquellas que establecen cómo se debe actuar, en el trato social, y están impuestas por la repetición de ellas, aceptadas como prácticas saludables, por ejemplo: saludar, tratar de usted como señal de respeto, pedir permiso, etcétera. Algunas normas de uso, contrarias a las normas jurídicas vigentes, lograron que éstas se modifiquen, como ocurrió con la aceptación de cheques diferidos, que en un principio estaban prohibidos, y debieron ser legalizados ante el uso generalizado de esta modalidad crediticia.

El uso compone uno de los elementos del derecho de propiedad, que distingue al nudo propietario (titular del derecho) que puede gozar del uso de la cosa de la que es dueño, o puede ceder este uso a un tercero, conservando el dominio, como ocurre cuando entrega la cosa que le pertenece en alquiler, desmembrando su derecho.

A su vez, también jurídicamente hablando, el derecho real de uso es un derecho real, que se caracteriza por ser personalísimo, y consiste en el goce de la cosa de otro (sin incluir inmuebles destinados a viviendas, incluidos en el concepto de habitación). La cosa no debe ser fungible, porque el usuario debe conservar su sustancia.

Se denomina uso de razón a la capacidad humana de pensar, que se adquiere a partir de la niñez. Ejemplo: “desde que tengo uso de razón, pude comprobar la obra destructiva del hombre sobre la naturaleza, en pos de su aprovechamiento egoísta”.