Concepto de abeto

La palabra abeto tiene un origen etimológico incierto, posiblemente tomada del aragonés “abete”. Otra posibilidad es que proceda de “avet”, de origen catalán.

El abeto, o científicamente “Abies alba”, por su blanca corteza con abundancia de taninos, es un árbol perennifolio (siempre verde) de climas húmedos, especialmente frecuente en los bosques montañosos. Llega a alcanzar los cincuenta metros de altura y tiene forma piramidal. Las montañas europeas son su zona originaria. Tiene el tronco en forma de columna y sus ramas aparecen en la parte superior.

Concepto de abeto

Su floración ocurre en primavera, dividiéndose sus flores en piñas, que son los conos femeninos, y aquellas donde se ubica el polen, que son los conos masculinos.

Es similar al pino, que pertenece a los “pinus”, pero aunque ambos son coníferas, podemos fácilmente distinguirlos por el color más claro de su corteza, la cual se presenta más lisa, en el caso del abeto, y por su altura, ya que el pino no mide más de 20 metros, mientras el abeto puede ampliamente superar esa altura, llegando hasta duplicarla. Las hojas del abeto, también en forma de agujas, no pinchan como las del pino y son más cortas, y sus piñas no caen al suelo.

“El abeto” es un cuento de hadas” de 1844, perteneciente a Hans Christian Andersen (1805-1875), donde este árbol, personificado, sueña con crecer y hacerse adulto, más luego se da cuenta de que el tiempo pasa y debió haber disfrutado el presente cuando era joven, ya que luego de ser adornado para navidad, pierde su importancia y lo convierten en leña.