Concepto de Abulia

La palabra abulia o “aboulia” reconoce su etimología en el idioma griego, y está formada por el prefijo negativo “a” y “boulé”, que indica deseo, deliberación, o voluntad. En Grecia se llamó Boulé o Consejo de los 500, a la asamblea donde deliberaban los ciudadanos.

Puede definirse actualmente a la abulia como un estado de la persona en que se halla carente de actuar, de tomar decisiones, o de sentir emociones.

El abúlico se siente aburrido, sin energía, desmotivado, apático, impotente, insatisfecho, desganado, desinteresado en sí mismo (incluso puede dejar de asearse o alimentarse) y en su entorno, se desentiende de sus vínculos afectivos y de sus obligaciones laborales, no se fija metas ni se ilusiona; y no hace nada para revertir esa situación. Muchas veces se confunde con la pereza, pero realmente quien padece abulia, no es que no quiere hacer cosas, sino que carece de la voluntad para hacerlas. No se soluciona con gritos ni coerciones, pues éstas solo aumentarán la angustia del paciente. Se necesita la ayuda especializada de Psiquiatras y Psicólogos.

Es una perturbación de la psiquis que puede ser pasajera, si se origina en algún hecho doloroso reciente, como por ejemplo, la muerte de un ser querido, o instalarse en la personalidad de manera permanente, como síntoma de otro trastorno, como la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el hipotiroidismo, el uso de estupefacientes o el consumo de alcohol. Puede manifestarse a cualquier edad, siendo muy frecuente en la adolescencia, acompañando los cambios físicos que el joven experimenta y el incremento de responsabilidades, ambas cosas que les son difíciles de asumir.